El experto en emprendimiento da las claves para disparar los proyectos con la ayuda de la inteligencia artificial

Juan Merodio empezó su intervención en el II Ceuta Tech Summit con una declaración de intereses. «Quiero que esta presentación os guste al 40%, os encante al 25% y que nunca olvidéis el 5% de ella», comenzó diciendo. Durante media hora, el experto en emprendimiento desarrolló un discurso potente en el que mezcló música, frases motivadores, vídeos impactantes, ejemplos de éxito y consejos para el correcto uso de la inteligencia artificial a la hora de llevar al triunfo los proyectos. «La suerte es estar preparado para cuando te llega la oportunidad», resaltó Merodio.

A la hora de hablar de la inteligencia artificial, Juan Merodio utilizó la metáfora del leñador para recordar la importancia de «afilar el hacha». «Por mucho que te esfuerces, si no optimizas tus herramientas, no darás los mejores resultados», resaltó. En este sentido, entrenar a la IA para adaptarla a tu rutina de trabajo es clave, según el experto.

Durante su intervención, Merodio también resaltó «la importancia de la primera impresión» a la hora de vender los proyectos y condensó esta idea en una cuenta matemática: la clave es «un 33% ser buenos, un 33% aparentarlo y un 33% saber comunicarlo».

Además, el emprendedor contó su experiencia trabajando en Toronto y puso varios ejemplos curiosos de éxito con empresas que triunfaron a raíz de una idea original, como la empresa con descuento por pedir «tu puto café» en vez de un café normal o la pizzería gestionada con robots al 100%.

El pulpo como ejemplo

Como inspiración en el mundo animal, Merodio citó el ejemplo del pulpo, un animal con 9 cerebros, uno por pata y uno central. Para el experto, las empresas deben ser en este sentido como un pulpo, teniendo muchos departamentos, pero todos dependientes de un ‘cerebro central’. Es lo que él llamó «inteligencia distribuida con conciencia global del contexto». Redobló la metáfora con otro órgano del mismo animal: «el pulpo tiene tres corazones, los mismos que debe tener una empresa: un corazón ágil, uno analítico y otro alineado con el proyecto general».

Otra de las frases que dejó Merodio para el recuerdo es que «el éxito es un progreso incremental». Para el ponente, hay que tomar una decisión, tomar acción por ella y encontrar un porqué. «Si solo mejoras un 1% diario, a final de año vas a ser 37,8 veces mejor que al principio», sentenció.

Hacia el final de su ponencia, Merodio resumió su discurso en cinco consejos para los emprendedores: trabajar más inteligentemente, aprender a diario, dejar espacio para el aburrimiento -que «es cuando surgen las mejores ideas»-, asumir que puedes estar equivocado y rodearte de quien te hace más fuerte.